ALFONS CORNELLA

“Es el exceso de información. Es, pues, lo mismo que el information overload. Es estar siempre “on”, recibir centenares de informaciones cada día, a las que no puedes dedicar tiempo. Es no poder profundizar en nada, y saltar de una cosa a la otra. Es el “working interruptus”. Es el resultado de un mundo en donde se prima la exhaustividad (“todo sobre”) frente a la relevancia (“lo más importante”).”

CAUSAS DE LA INFOXICACIÓN

Con el nacimiento de internet cada vez son más las personas que recogen más información de la necesaria, que en ocasiones ni han solicitado, ni les va a ser útil.

Cada minuto que pasa se comparten infinitud de contenidos en la web, es por eso que corremos el riesgo de “infoxicarnos” con mucha facilidad.

ALMACENAMIENTO DE INFORMACIÓN

Gracias a la existencia de “la nube” que nos permite almacenar una gran cantidad de información , tendemos a guardar contenidos “por si acaso” pudieran servirnos de ayuda en un futuro. Guardamos tanta información que no tenemos tiempo material para leerla y asimilarla. En ocasiones, esto nos puede producir cierta angustia o agobio, ya que contamos con más información de la que necesitamos. Estaremos entonces “infoxicándonos”

Hogares con internet (2007-2015)

  • 2007 12% 12%
  • 2008 13,5% 13,5%
  • 2009 18,4% 18,4%
  • 2010 22,2% 22,2%
  • 2011 23,3% 23,3%
  • 2012 26% 26%
  • 2013 30,7% 30,7%
  • 2014 34,4% 34,4%
  • 2015 39,2% 39,2%

INSEGURIDAD

En ocasiones no nos sentimos seguros a la hora de tomar ciertas decisiones,sobretodo cuando tenemos que hablar de algo que no conocemos bien. Es entonces cuando acudimos a diferentes fuentes de información para buscar ayuda en nuestra toma de decisiones. Esta inseguridad puede deberse a la inexperiencia, el desconocimiento o el miedo. En nuestra búsqueda nos encontraremos con una sobrecarga de información que nos hará sentirnos agobiados y bloqueados, sin saber que hacer.

ESTRÉS

El estrés no nos permite leer en profundidad, ya que al cabo del día desempeñamos distintas tareas, y si nos paramos a analizar bien todo lo que leemos, no llegamos a tiempo a analizarlas. La solución que impone nuestro cerebro a esto es la lectura superficial de los contenidos, que a veces se produce sin darnos cuenta.

COMPARACIÓN

En ocasiones, cuando necesitamos poner a la venta un servicio o un producto, tendemos a compararlo con el de los demás para aprender de sus errores y mejorar nuestros procedimientos. Esto implica que realicemos búsquedas de información exhaustivas sobre la competencia comparando entre los miles de artículos o servicios que nos interesan. Esto hace que tengamos a nuestra disposición más información de la que realmente podemos gestionar, dando lugar a un bloqueo de información.

MIEDO

En ocasiones podemos sentir miedo a no estar los suficientemente especializados en un tema, y tememos perdernos información importante mientras navegamos por internet. Esto nos hace profundizar mucho más en los temas que nos interesan y caer de nuevo en la infoxicación.

Se debe hacer un análisis claro y objetivo de la información que se necesita y para qué se necesita. Para ello hay que hacer uso de las siguientes preguntas; ¿Qué me gusta leer/ver/escuchar? ¿Qué información es útil para mi vida/mis estudios/ mi trabajo?

La clasificación de información debe basarse en los objetivos fijados, se analiza lo que se ha buscado y se divide en temas y subtemas.

Es imprescindible estandarizar los formatos, el envío, la recepción y el archivo, para que al acceder a la información sea de manera más rápida y fácil.

Las fuentes deben ser fiables por lo tanto hay que comprobar su veracidad. Si el origen de los datos no es seguro, no se debe hacer uso de esa información.

Hay que comparar los datos de las distintas fuentes consultadas ya sea información, precios u opiniones.

SOLUCIONES 

CONSECUENCIAS DE LA INFOXICACIÓN

¿Qué consecuencias tiene la sobrecarga informativa?

Consecuencias

Genera angustia, aburrimiento, y lo más importante, debilita nuestra capacidad para analizar qué informaciones son veraces y relevantes y cuáles no.

Reacciones

Estrés. fatiga, desdén… Cuando perdemos capacidad para analizar lo que tenemos frente a nuestros ojos, somos más vulnerables. Es aquí cuando corremos el peligro de ser capturados por las fake news.

Síndrome de la fatiga informativa

Este término, acuñado por David Lewis, da una explicación desde el punto de vista médico a todo este proceso que experimentamos ante el fenómeno de la infoxicación.

CONSECUENCIAS

La infoxicación, como hemos visto anteriormente, es la incapacidad de análisis eficiente de un flujo de información elevado. Es decir, es la sensación que experimentamos ante una sobrecarga de información, a la que asistimos las veinticuatro horas del día, minuto a minuto. Esta sobrecarga de información nos genera cierto grado de angustia, aburrimiento y lo más importante de todo, debilita nuestra capacidad para analizar y valorar detenidamente qué informaciones son veraces y relevantes y cuáles no. Es por ello, por lo que la infoxicación se ha convertido en un poderoso enemigo, no solo de los profesionales de la información, sino de todos y cada uno de los que diariamente nos sentamos frente al televisor, escuchamos la radio en el coche, o utilizamos nuestro Smartphone.

REACCIONES

Como ya hemos comentado  con anterioridad, la infoxicación provoca pérdida de atención y de capacidad de análisis. Es por ello por lo que tras experimentar esta fatiga, nuestro cerebro tiende a estar menos preparado ante una de las grandes amenazas de la sociedad de la información. Hablamos de las fake news, o noticias falsas, de las que según muchos estudios, todos o casi todos hemos sido víctimas alguna vez.

Aquí podemos observar de manera resumida, un estudio que realizó la Universidad Complutense de Madrid sobre el índice de credibilidad que los españoles le damos a las fake news, así cómo la influencia que este tipo de “informaciones” tienen en nuestro día a día.

En este estudio además, se profundiza en el porqué de la distribución de estas noticias falsas, a lo que los encuestaos responden en un escalofriante 71,8% de las veces, que lo hace por pura diversión. Un 17% porque no considera que hagan daño a nadie . Solo un 10% manifestó que no las comparte por miedo a las consecuencias.

Universidad Complutense de Madrid.

Estudio sobre el impacto de las fake news.

Parece fácil pensar

que nosotros estamos

libres de creer una

fake news pero… 

¿te atreverías a comprobarlo?

EFECTO DE LA VERDAD ILUSORIA

  Investidura de Donald Trump Vs Barack Obama

Las noticias falsas no son solo titulares graciosos e increíbles desde todo punto, sino que hacen en nuestro cerebro un batiburrillo que hace que asimilemos esa “realidad” como real. ¿Cómo es esto posible? Está científicamente demostrado que la exposición a un titular falso, aunque se reconozca dicha falsedad por parte del receptor, provoca que nuestro cerebro lo recupere en el tiempo sin la posibilidad de diferenciar si tal noticia era falsa o verdadera. Esto se agrava si estamos expuestos a la misma noticia una y otra vez.

Esto se demostró a través de un estudio en los años setenta por un grupo de psicólogos, cuyo resultado es conocido como “efecto de verdad ilusoria” y que viene a decir que “los sujetos del estudio clasificaban las informaciones repetidas como más ciertas que la aparición de una nueva información”. 

¿RAFA, NO ME JODAS?

Vamos a poner un ejemplo que todos recordamos. En 1996, cuando se disputaba el Zaragoza-Barcelona, tuvo lugar una agresión por parte de un jugador del equipo aragonés hacia Couto, del Barcelona. El linier lo vio y se lo comunicó árbitro, cuya expresión fue “Vaya joder Rafa, caguen mi madre ¿penalti y expulsión a quién?”. Pero todos recordamos un “no me jodas Rafa”, que nunca existió. Tertulianos, revistas, periódicos, telediarios, han rescatado siempre la frase de manera equivocada, y nuestro cerebro ya la ha asimilado, y aunque seamos conscientes de que es errónea, seguimos narrándola igual.

Mejuto, árbitro del encuentro, se dirige a Rafa, su asistente, para discutir sobre una jugada.

Este término fue acuñado por el psicólogo británico David Lewis en octubre de 1996, tras estudiar a 1300 directivos de Reino Unido, EEUU y Hong Kong y da nombre a la fatiga o cansancio que produce manejar excesivas cantidades de datos. No fue ni mucho menos el primero en advertir este fenómeno, el neurólogo ruso Levon Badalian ya manifestó que el exceso de información era muy perjudicial en el desarrollo neurológico y cerebral de los niños, siendo el causante de muchos de los trastornos del aprendizaje.

El síndrome se da sobre todo en personas que manejan diariamente grandes cantidades de información ya sea a través de libros, revistas, periódicos, correos electrónicos, móviles  y sobre todo redes sociales. Y los síntomas que una persona experimenta, son propios de una patología, ya que el sujeto desarrolla estrés, ansiedad, confusión y  falta de atención.

Las redes sociales juegan un papel fundamental aquí. Pasamos muchas horas delante del móvil o del ordenador, expuestos a una cantidad enorme de información que no podemos controlar, y que pasa delante de nuestros ojos de manera imperceptible, hasta que no somos capaces de asimilar lo que vemos.

Desde tiempos remotos, el ser humano ha perseguido el derecho a la información asociándolo directamente con la libertad, pero ¿y si es al revés? Si experimentamos este síndrome ante una sobrecarga informativa es que quizá no necesitemos tanta información. La información es importante, necesitamos estar informados sobre lo que sucede a nuestro alrededor y que es de vital importante para el desarrollo de nuestras vidas, pero el problema surge cuando sobrepasamos el umbral de información que somos incapaces de asimilar y procesar, lo que nos lleva frecuentemente a empeorar nuestra capacidad analítica, nos conduce a tomar decisiones erróneas y como consecuencia nos produce una enorme ansiedad.

  • Acceden a internet a través del móvil 92% 92%
  • Acceden a Internet a través del portátil. 77,5% 77,5%
  • Acceden a internet a través del televisor 33.3% 33.3%
  • Utilizan la mensajería instantánea al día 79% 79%
  • Utilizan las redes sociales al día 75% 75%
  • Utilizan medios de comunicacion digitales 65% 65%

SOLUCIONES PARA EVITAR LA INFOXICACIÓN

Afortunadamente, existen herramientas que son una ayuda para saber cómo gestionar la información digital.

BUSCADORES

Son los más utilizados para buscar la información que necesitamos. Cuando utilizamos las opciones de búsqueda (noticias, imágenes, vídeos…) y los filtros que ofrecen una mejor calidad a los resultados de la búsqueda de información.

GOOGLE ALERTS

El buscador tiene un servicio de alertas que configuran la búsqueda de uno o varios temas seleccionados y de las fuentes que escojas. Esa información la recibes con la frecuencia que elijas en tu correo.

FEEDS DE NOTICIAS

Esta herramienta sirve para encontrar y monitorizar información de forma automática. Selecciona la información que deseas y la organiza.

LECTORES DE RSS

Este canal es un archivo que contiene las actualizaciones de un blog, web, periódicos o revista digital, etc. Por lo tanto, un lector de RSS te permite conocer esas actualizaciones sin tener que ir a la fuente original actualizada. Por ejemplo; Feedly es muy utilizado por los profesionales del marketing digital.

BOOKMARKS

Son una herramienta para guardar los “favoritos” de forma ordenada. Delious o Digg son de los bookmarks más populares.

REDES SOCIALES

Las redes sociales son una gran fuente de información, aunque la mayoría de veces hayan sido las causantes de la infoxicación, sin embargo, disponen de herramientas para filtrar y organizar la información. Por ejemplo, Facebook guarda las publicaciones o Twitter crea listas para organizar el origen de los tweets.

Servicio para leer después: guarda la información que te interesa en servicios que te permiten leer más tarde, por ejemplo; la lista de lectura de “safari” o “instapaper”, sobre todo cuando se navega en dispositivos móviles. 

  1. Se debe hacer un análisis claro y objetivo de la información que se necesita y para qué se necesita. Para ello hay que hacer uso de las siguientes preguntas; ¿Qué me gusta leer, ver o escuchar? ¿Qué información es útil para mi vida, para mis estudios o para mi trabajo?
  1. La clasificación de información debe basarse en los objetivos fijados, se analiza lo que se ha buscado y se divide en temas y subtemas. 
  1. Es imprescindible estandarizar los formatos, el envío, la recepción y el archivo, para que al acceder a la información sea de manera más rápida y fácil.
  1. Las fuentes deben ser fiables por lo tanto hay que comprobar su veracidad. Si el origen de los datos no es seguro, no se debe hacer uso de esa información.

 

  1. Hay que comparar los datos de las distintas fuentes consultadas ya sea información, precios u opiniones.

 

¿CÓMO AFECTA LA INFOXICACIÓN AL PERIODISMO?

Los humanos no estamos preparados para la gran cantidad de información que nos ofrecen a través de Internet. Sin embargo, aunque en la red hayan muchos datos, pocos se pueden considerar efectivos; estos datos no pueden ser considerados como información porque no presentan un aspecto adecuado para ser comprendidos por aquellos que los reciban.  

 

 

 

 

Todo el periodismo en general está afectado por esta situación, el periodismo ha adaptado a los nuevos soportes en los que los profesionales de la comunicación han tenido más acceso a información debido a amplia red que está poco regularizada, está más abierta y libre, que tiene relación con el periodismo de datos y la participación ciudadana.  

“Estamos ante un periodismo post industrial. Antes se relacionaba a este rol, el de periodista, con titulares, llevar información y redacciones.”

“Donde había escasez ahora hay inundación de información, es una revolución”.

“Los periodistas ya no somos los únicos que tenemos el altavoz. Todo el mundo conectado lo tiene”

José Cervera

periodista